Las habitaciones
Siete habitaciones, y el patio en medio.
La casa es de 1871 y se nota en lo bueno: muros gruesos, techos altos y un fresco que en agosto vale oro. Ninguna habitación es igual a otra, y eso también es a propósito.
Uno
Lo que tienen todas
Lo importante está en todas: el silencio, la cama y la ducha con agua de verdad. Lo demás cambia con cada cuarto — la reja, la viga, el balcón al naranjo.
- Cama de 1,60 con ropa de lino lavada con sol.
- Aire acondicionado que no ruge, y muros de medio metro que ayudan.
- Ducha de obra, agua caliente sin turnos.
- Ni televisor ni hilo musical: la fuente ya suena.
- Desayuno en el patio incluido, hasta las once.
El croquis es de la casa, como todo lo dibujado en esta web: aquí no hay fotos de banco de imágenes — lo que ves es lo que hay.
Dos
Reservar, sin salir de aquí
Preguntas con tus palabras y la web contesta con fechas, precio y confirmación. Sin pasar por un portal con otro logo, sin formulario de nueve campos, sin tarjeta por delante.
- Disponibilidad y precio por noche, en el momento.
- Confirmación al instante, al huésped y a la casa.
- Se paga al llegar: tarjeta o efectivo, como prefieras.
- Cancelación gratis hasta 48 horas antes, sin comisión de portal.
- Tus datos se quedan en la casa: ni publicidad ni reventa.
Así suena
Cuatro frases, una reserva. Esta conversación funciona de verdad en la portada.
La estancia
Cuatro arcos, de la reserva al desayuno.
No hay mostrador con cola ni sobre con normas. La casa funciona así:
-
Reservas
En la web, con tus fechas. Confirmación en el momento y el precio cerrado: lo que ves es lo que pagas.
-
Llegas
Te esperamos con la puerta abierta y algo fresco. El papeleo cabe en un minuto; el patio, en el resto del día.
-
El patio es tuyo
A la hora de la siesta, la sombra. Al caer la tarde, la azotea. La fuente no cierra nunca.
-
El desayuno
Bajo el naranjo, hasta las once. El pan llega del horno de la esquina; las naranjas, del árbol que tienes delante.
La casa, en corto
Lo que conviene saber antes de venir.
Entrada flexible
De tres a diez de la noche, y si llegas más tarde se arregla avisando. Nadie se queda en la calle.
El barrio es peatonal
San Basilio es de calles de piedra: el coche se deja en el aparcamiento del Alcázar, a cinco minutos andando.
Niños y cunas
Caben y bien. Cuna sin coste avisando al reservar; el patio hace de salón para todos.
En agosto, siesta
De tres a seis la casa baja la voz — también la recepción. La web queda de guardia, que para eso está.
Cada habitación tiene su precio, y es por noche.
Del cuarto sencillo al de la azotea. Míralos con calma; el desayuno va incluido en todos.